Enviado por Jotael martes, 10 octubre, 2006a las 10:31
El jueves 5 recién pasado, me invitaron a dar una conferencia en el Congreso de Estudiantes de Diseño, titulada "Desarrollo de Productos para los mercados de hoy". Ya el nombre no me quedaba cómodo porque soy un convencido que los diseñadores del mundo de hoy tienen que ser capaces de desarrollar segmentos y mercados mejor que productos. Es así como la literatura (Ej. Susan Baker "New consumer marketing") habla de una evolución de la Economía de los Productos a una Economía de los Consumidores.
Pero, eso de "consumidores" me queda como Milo seco, rico pero intragable. Siempre tuve líos para referirme al sujeto en cuestión. Por eso le puse a este blog "EL RESPETABLE", pensando en ese público que merecía ser tratado bien cuando se refirieran a él.
Me carga que me traten de USUARIO, PASAJERO o CONSUMIDOR, lo hayo reduccionista, como si fuera una máquina úsalo-todo que anda por el mundo gastando. Cuando oigo esa palabra AFILIADO, ABONADO o SUSCRITO me parece que estoy obligado, en vez de que estén obligados conmigo... ya saben, ese viejo tema de la "fidelización". Y cuando dicen "que pase el PACIENTE", por favor! Sabían que es una palabra que viene del latín padecere, o sea de padecer... claro, debería ser de paciencia porque hay que tener harta paciencia cuando estás en un hospital... o a la entrada o a la salida. Algo mejor me suenan palabras como HUESPED, que se hospeda, es como ser invitado... claro que al final te acuerdas que no estabas invitado. O PASAJERO, es como la vida, una pasantía.
Y la palabra CLIENTE, me cargó cuando supe su origen... a veces, la mayoría de las veces, es preferible ser ignorante. En la antigua Roma, eran plebeyos bajo la protección de un patrón (el predecesor del Padrino siciliano), muchas empresas actúan como tales, los Bancos, las Isapres, las telefónicas... "ven para acá" le decía el lobo a la caperucita disfrazado de abuela. Ahora bien, alguno de ustedes podría decir que el temita es medio obsesivo. Puede ser, sin embargo si queremos entender el fenómeno del diseño, del marketing y de la investigación de mercado en el "era del consumo" tenemos que ponernos obsesivos. El lenguaje construye realidades, nos enseñó F. Flores. En este caso, el no contar con una "buena" palabra para hablar del RESPETABLE establece una relación mezquina con el sujeto aquel. Los gringos nuevamente nos sacan una ventaja al respecto. Para referirse al consumidor (CONSUMER) tienen una palabra alternativa CUSTOMER, que es el sujeto que tiene CUSTOM, o sea costumbres, hábitos, prácticas. Una manera mucho más completa y holística que un simple tipo consume-usa-cosas. Pero dejemos que el latín nos ilumine. Hábito viene del latín "habere", que es tener. Un mismo origen para habitar y para HABITANTE, el que habita. Pero el que habita puede tener un significado muy completo. Habitar no es solo vivir en un espacio o lugar, o tener costumbres en un lugar, sino es una manera de develar un espacio, de iluminar un mundo. Cuando llegamos a la casa con un invitado el espacio se nos devela de una manera distinta, las longitudes, los colores, los objetos adquieren distinto significado para ambos. Esa es una manera de habitar del HABITANTE, quien nos deja ver sus cosas (herramientas) y sus relaciones de una manera propia. Investigar al HABITANTE se debe hacer dejando que nos muestre su manera de habitar el mundo. Entonces podemos diseñar para innovar. Bien, como está un poquito denso el ambiente, les encomiendo que reflexionen sobre como las cosas adquieren significados distintos con las distintas maneras de habitar.
Enviado por Jotael domingo, 01 octubre, 2006a las 13:49
Mario Valdivia escribe un excelente post titulado "¿relaciones?" referido a cómo interpretar y cultivar la relación con los clientes. Esto puede servir especialmente a los diseñadores cuando presentan sus proyectos a sus clientes, o en el trabajo para reinterpretar las relaciones con los jefes. En fin, a cualquier humano que quiera cultivar relaciones en serio con otros...
A continuación, una parte del post de Mario:
"...crear una relación consiste en escuchar - interpretar - sintonizadamente preocupaciones, formular promesas seductoras - valiosas - para cuidarlas, y cumplir.
Tal vez se pueda decir que hay tres tipos de relaciones, de
Enviado por Jotael sábado, 05 agosto, 2006a las 0:33
Entonces concluimos: el Marketing es la función en la empresa que tiene que recuperar el MÁXIMO VALOR posible de las EXPeriencias $atisfactorias del conSUMidor.
He dicho.
Enviado por Jotael domingo, 30 julio, 2006a las 23:04
Este sábado tuve esa dinámica y cundidora experiencia de trabajar con un grupo de jóvenes diseñadores, que recién vengo conociendo, del diplomado CAD 2.0 de Chile País de Diseño. Era un laboratorio de Marketing, en donde testeamos y exploramos los sentidos comunes que tenemos sobre el tema.
Partimos, a esa hora que había cero grados en las calles, con un ejercicio para soltar el sentido común. Les puse un caso "hipotético" de un mall, en frente a una estación del metro, en cuyos estacionamientos todas las mañanas llegaban automovilistas a dejar sus vehículos para irse a trabajar. La pregunta fue ¿si ustedes fueran el gerente de marketing del mall, qué harían con las personas que dejan sus autos en los estacionamientos?
Funcionó impecable el sentido común, ese que le da tan mala fama al marketing, propusieron cerrar el acceso de los automovilistas al metro, obligándolos a pasar por el mall. Sin ningún curso, ya estaban preparados para ser gerentes de marketing, más que mal el gerente del mall Florida Center había tomado la misma solución. Ante la pregunta sobre ¿qué les pasaría si fueran las personas que son obligadas a cambiar su ruta?, no faltaron los epítetos exagerados y algunos recordaron ese sabor amargos que les había pasado efectivamente con ese Mall, concordaban que un consumidor ante esa experiencia no sólo se sentirían incómodos, sino que además estarían frustrados y agredidos, hablarían mal del Mall. Entonces el primer paso funcionó, el sentido común de olvidarse de los consumidores cuando se aplica el marketing, eso de querer enchufarles las cosas a la gente, eso que se originó en la época que los vendedores metían un pié en la puertas para vender la enciclopedia de la época o el nuevo aparato eléctrico, ese sentido común estaba vivito y coleando, latente y vigente.
Este tipo de cosas son las que más me entusiasman y me dan más ánimo para seguir en esta experiencia del "apostolado" del nuevo consumidor. Pero, cómo es posible que jóvenes que aún no nacían en la época de las 4 P, que nunca pasaron por un curso de marketing que les enseñara esa artimañas, esa manera de mirar al ser humano, estén tan lanzados a seguir el mismo camino. La respuesta no es difícil, este sentido común, que le ha dado tan mala fama al marketing (a propósito de eso de "puro marketing"), se refuerza con una educación objetivizante y relaciones centradas en los quereres y gustares.
Antes de ponerme grave, les seguiré narrando cómo nos fue en esta exploración. Teníamos claro que el marketing reinante estaba centrado en los intereses de los productores en su necesidad de que prefieran sus productos antes que los productos de los competidores, incluso usando prácticas manipuladores o de cohersión hacia los consumidores (como eso de cerrar el acceso al metro y obligar a entrar al mall subiendo tres pisos para que recorra lo mayor posible). Pero, si el nuevo marketing debería centrarse en el consumidor, entenderlo más allá del consumo, como si fuera una persona con compromisos y preocupaciones, hábitos y tradiciones, si este fuera el foco, ¿cómo entonces se convierte eso en valor para las empresas? Esto nos dió pié para hacer una definición sobre el marketing:
El Marketing es la función responsable en las empresas de recuperar el valor que significa la máxima experiencia de satisfacción posible de los consumidores (el r.p.), con los productos o servicios que ésta ofrece.
Eso significa que las capacidades centrales del marketing tienen que estar asociadas a escuchar a los consumidores, segmentar (declarar diversos grupos con diversas maneras de ser), desarrollar ofertas que hagan sentido o hacer que los productos que existen le hagan sentido a esos segmentos, entender como las cosas adquieren un significado particular para ellos, diseñar las experiencias del consumidor con la marca (cuando se enteran de la oferta, cuando la buscan, cuando la consumen) y volver a escuchar.
Esto nos abre dos caminos nuevos a explorar:
a) ¿Qué es "valor" y cómo se recupera?
b) ¿Qué es la "máxima experiencia de satisfacción"?
Del valor hablamos de "hacer más fáciles la cotidianeidad", "ayudar a cumplir los compromisos", "crear identidad" e innovar "creando productos capaces de articular lo relevante de la tradición con lo nuevo de la modernidad".
De la máxima experiencia de satisfacción no alcanzamos a hablar...
Pero no pudimos evitar la conversación más importante de todas, qué oferta son los diseñadores en esta historia, o cómo es su estilo y cuál es el valor que trae.
Cada uno participó desde su propia experiencia y de sus propias dificultades para abordar ese tema. Agradezco por cierto ese compromiso con exponerse en su aprendizaje. (Leer más)
Enviado por Jotael domingo, 23 julio, 2006a las 23:43
No se alarmen, no es ninguna enfermedad, casi. Tengo adversión a las cosas complejas, esas que tienen más botones de lo necesario, es que soy un aficionado a los relojes que sólo dan la hora, los teléfonos celulares que sirven para hablar con la gente y las cámaras fotográficas que toman fotos... algunos podrán decir que me estoy quedando atrás pero Kathy Sierra de Passionate comparte mi alergia al exceso de features [feature=atributos].
Kathy se pregunta sobre por qué llegamos a esa situación, como si fuera una carrera sin control, en que se agregan atributos a los productos que a (Leer más)
Hasta ahora hemos visto dos tipos de comunidades en red que se expresan a través de los blogs: “Solidarias” y con “Personalidad de Marca”. Ahora exploraremos una tercera comunidad: “los Catadores” (Taste-Makers).
Vinieron al mundo a probar, gustar, clasificar, rankear y darnos sus recomendaciones. Les llamaré “catadores” -suena mejor que probadores o degustadores - aunque su especialidad no es sólo el vino.
Enviado por Jotael sábado, 06 mayo, 2006a las 4:38
Los Catadores.
Este es el cuarto post para continuar con la exploración al artículo ???Strategies for Viral Marketing???, (Maria Flores Letelier, Charles Spinosa, and Bobby J. Calder), publicado en el libro "Kellogg on Integrated Marketing".
Hasta ahora hemos visto dos tipos de comunidades en red que se expresan a través de los blogs: "Solidarias" y con "Personalidad de Marca". Ahora exploraremos una tercera comunidad: "los Catadores" (Taste-Makers).
Vinieron al mundo a probar, gustar, clasificar, rankear y darnos sus recomendaciones. Les llamaré "catadores" -suena mejor que probadores o degustadores - aunque su especialidad no es sólo el vino. Quién de ustedes no conoce a alguien que les recomienda cuál es el correcto computador que tienen que comprar, o que los guía al lugar que está más "in" para tomarse unos tragos -dice, aquí hacen el mejor martini-. O cómo no reconocer a los amigos que recomiendan cuál es el mejor auto para andar en las calles con hoyos y que también te sirve para llegar al Parque Nacional más lejano, claro está que lo hacen después que les mostraste tu auto nuevo -te metiste en un cacho, tiene mala reventa-. Están los que conocen el mejor restorán de cada lugar y de cada tipo de comida y que nunca, pero nunca te hablarán del McDonald's del barrio, motivos de sobra.
Esa clase especial de personas que nos mantiene alerta y, en general, nos hacen más culposas las decisiones, son los "catadores" o testeadores.
En la red hay muchos ejemplos de catadores que podemos mencionar, pero sin lugar a dudas una amplia mayoría se encuentra en el mundo de las tecnologías. Se han hecho importantes comunidades bloggeras para testear tecnología como FayerWayer que permanentemente hace evaluaciones de lo que está saliendo en el mercado. Como ejemplo, vean como Leo Prieto prueba una oferta de Banda Ancha y después hace su crítica, fue un excelente aporte de este "catador tecnológico", (ojalá VTR piense lo mismo).
Otro ejemplo es "La buena Vida" de Álvaro Portugal. Con 500 visitas diarias, convoca a críticos para manifestar su opinión, uno se inscribe y puede escribir sus post sobre restoranes o comidas. Es una manera fantástica de organizar bloggers - consumidores para compartir sus experiencias.
Esta es la idea. Les encargo que miren más ejemplos y generosamente compartan.
Otros post de la serie
Marketing Viral 3/5. Personalidad de MarcaMarketing Viral 2/5. Comunidades SolidariasMarketing Viral 1/5(Leer más)
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