Creo que se me está ciberizando la cabeza.
Anoche, en una fiesta, tipo 2 de la mañana me preguntan cómo es posible pensar (porque yo lo pensaba así) qué estemos entrando a una sociedad de la colaboración si los jóvenes son tan egoistas e individualistas. Y yo intenté responder esa pregunta, quizás desinhibido por la influencia del ron que me estaba tomando, y se me salió el siguiente rollo:
"la individualidad ya no es un derecho a lograr, ni de pensamiento, ni económico. Ni siquiera Dios es restrictivo como en la época de mi juventud. Hoy los jóvenes son libres, tan libres que aprendieron a autoconfigurar sus propios productos (proconsumer dicen en USA), y escuchan la música que quieren y se visten como quieren. El celular es una ícono de esta personalización, con sus ringtones, su imagen de pantalla y su directorio, único y exclusivo del propietario. Son libres por lo que no andan preocupados de luchar por su libertad. Piensan lo que quieren, opinan lo que quieren y no están muy comprometidos a discutir mucho con el otro porque lo ven como alguien libre de tener sus propias opiniones. Por eso les gusta poco la política y la religión, porque la reconocen como parte de esta danza de verdades que no dejan escuchar.
Por otro lado, ser diferentes no es una condición suficiente para serlos, tienen que mostrarse diferentes. Esta es una generación que requiere mostrarse, como si la existencia pública y la originalidad sean sólo actos de reconocimiento de los otros. La pertenencia es una manera de validar la individualidad. Genial, la verdadera (válida en rigor) individualidad ocurre a partir del reconocimiento de los otros. Es así como este nuevo habitante genera contenidos y los publica, publica lo que piensan, lo que videan (como diría el málchico Alex, de la Naranja Mecánica), lo que escuchan, lo que les gusta, y lo suben a internet (YouTube, Fotologs, Flickrs, etc.). Se convierte así en la entrega de su tributo a la gran celebración, esperando ser retribuido, no en una transacción, sino en un acto de reconocimiento. Y si fuera poco, reciben como bonus track una infinidad de contenidos y entretención, más alla de la que por sí solos se pueden servir.
¿Entonces, digo yo, con tanta individualidad cómo no ser generosamente interesados en contribuir a la tribu?"
Creo que estaba fuerte el ron.





El individualismo institucionalizado y sus consecuencias sociales y políticas (ES)










J.Por
J.
Por favor, dame del mismo Ron. Quiero uno como el tuyo, pero un poco mas cargado.
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Atte.
Didier Vidal
www.puertonatura.cl