No se alarmen, no es ninguna enfermedad, casi. Tengo adversión a las cosas complejas, esas que tienen más botones de lo necesario, es que soy un aficionado a los relojes que sólo dan la hora, los teléfonos celulares que sirven para hablar con la gente y las cámaras fotográficas que toman fotos... algunos podrán decir que me estoy quedando atrás pero Kathy Sierra de
Passionate comparte mi alergia al exceso de
features [feature=atributos].
Kathy
se pregunta sobre por qué llegamos a esa situación, como si fuera una carrera sin control, en que se agregan atributos a los productos que a nadie le sirven o que son pocos los consumidores que algún día llegan a conocerlos.
"¿Por qué hacemos esto? Mis supuestos son:
1) La Carrera Armamentista de "Features". Nosotros estamos temerosos de quedar detrás de nuestros competidores.
2) Nosotros asumimos que si uno de los competidores líderes sumó algo es porque algún usuario lo deseaba.
3) Nosotros asumimos que potenciales usuarios comprarán en base a una lista de comparaciones, y no queremos quedar cortos en una cuenta uno a uno.
4) Nosotros tenemos la necesidad compulsiva de agregar features, ya que la idea de un upgrade que quita features va contra el sentido común.
5) Nuevos features son más fáciles de promover que mejores versiones de lo que había. O al menos así lo creemos..."
Esta manera de "innovar", centrado en las mejoras del producto y no en el valor para el consumidor, es más común y aburrida de lo que creía. Según Richard Watson (
vía Fast Company) el86% de la innovación es de bajo riesgo y genera alrededor del 30% de las utilidades de las compañías. El 14% restante, la innovación radical, genera sobre el 60% de las utilidades delas compañías. Cifras bonitas para el desarrollo de nuevos productos centrados en los clientes.